Entrena

Personajes ilustres de Entrena

Eduardo Barriobero y Herrán
Manuel Sánz de Terroba
  • EDUARDO BARRIOBERO Y HERRÁN

 

Aunque nacido accidentalmente en Torrecilla en Cameros en 1875 por razones laborales de su padre (que ejercía allí como Subdelegado del Banco de España para los Cameros por intervención de Sagasta), toda su vida estuvo vinculada a la villa de Entrena y ya desde muy niño: aquí su familia paterna tenía la casa e importantes propiedades, aquí su madre -Doña María Herrán- ejercía como maestra, aquí pasó su infancia y adolescencia, y aquí volvió siempre que pudo ya en su madurez para verse de nuevo con sus paisanos y amigos. Abogado de profesión, Diputado en Cortes y escritor, buena parte de su obra narrativa está inspirada en la vida de Entrena que él conoció y a él le debemos relatos tan espléndidos como los titulados Como los hombres y Memorias del alguacil Buscavino. También, gracias a su mediación y tras largo litigio, el municipio de Entrena obtuvo de los tribunales que los terrenos del término de “Celadas” donde nace el manantial de agua de boca del pueblo fueran declarados para siempre propiedad de los entreneros, frente a las insistentes reclamaciones de los vecinos de Sorzano. Encontramos tres actas del Ayuntamiento de Entrena donde se hace referencia a Don Eduardo:

  • 12 de abril de 1914: "Dándole la enhorabuena por su acta de Diputado en Cortes por Madrid y agradeciéndole la visita que hizo al pueblo el día 10".
  • 19 de abril de 1914: "El Ayuntamiento acuerda por unanimidad poner la Calle Mayor del municipio a Don Eduardo Barriobero y Herrán".
  • 31 de enero de 1932: "Se solicita hacer una ampliación de una fotografía para colgarla en el salón de plenos en muestra de gratitud por la defensa en el Tribunal Supremo del litigio con Sorzano sobre el manantial. Asimismo se le hace un regalo consistente en mil pesetas en metálico pues no ha permitido cobrar ni un céntimo por sus honorarios".

 De ideas republicanas, muere en Barcelona en 1939. (1ª FOTO de la derecha)

  • MANUEL SÁNZ DE TERROBA

Tenor y Compositor. Nace en Entrena el 4 de abril de 1829 y muere en Madrid el 10 de marzo de 1888. Se queda huérfano de padre a los doce años, siendo acogido por el cirujano de Logroño D. Rosendo Moreno. Aprende a tocar la bandurria, guitarra, violín y flauta "con gallardía tal que las principales familias de Logroño se disputaban su concurso y le colmaban de aplausos", según Peña y Goñi.

Viaja, con una estudiantina, a Bayona y Lisboa donde conoce al tenor italiano Milesi, quien le aconseja que se dedique al teatro. Después de regresar a Logroño se traslada a Madrid, donde conoce a Basilio Basili y a Iradier, de quien recibe las primeras lecciones de canto. A los 17 años decide trasladarse a Italia, pero permanece en Barcelona, donde dando lecciones de guitarra y bandurria se convierte en un especialista en la interpretación de la canción española, dándole una gran popularidad, lo que le permite impartir lecciones de canto y estudiarlo con el entonces director del Teatro Principal, Rachel, con Déviris, célebre bajo francés y con el profesor y compositor tarraconense Pere Abella, esposo de la mezzosoprano Elena D’Angri.

Especializado en música andaluza, empieza a trabajar de cantante en un café, donde le pagan 25 duros al mes. La fama conseguida en ese café hace que se le ofrezca actuar de partiquino en el teatro Principal por un salario de 30 duros mensuales, aceptando el trabajo. Se traslada a Italia, conociendo en Florencia a Carlos Romaní de quien recibe lecciones de canto. Como guitarrista, actúa en salones de Florencia y conoce a Badía que regentaba el Teatro della Pérgola, el cual le propone debutar con Il conte di Leicester, empezando aquí la carrera como tenor.

De regreso a Barcelona, aquejado de un ataque de ictericia, después de reanudar sus clases con Abella, conoce a Maiquez, empresario de Valencia, que le contrata como primer tenor de la compañía de ópera de aquella ciudad, donde debuta con Atila. En la primavera de 1852 interpretó "Jugar con fuego" de Barbieri, el cual, enterado del éxito se trasladó a Valencia para ofrecerle debutar en Madrid, a lo que Sanz se negó.

En la temporada 1853-54, es contratado como tenor de ópera, con la obligación de cantar zarzuela en el teatro Barcelona, interpretando "El dominó azul". Gatzambide se traslada a Barcelona en 1853 y le convence para cantar en Madrid en el teatro Circo para el año teatral 1854.55, estrenando "Los diamantes de la corona" de Barbieri, convirtiéndose en una de las voces más importantes de la historia de la zarzuela, con una presencia continuada con numerosos estrenos.

Según Barbieri "Su voz era dulce y muy expresiva. Su voz era extensa, menos poderosa que la de Font, pero de una gran calidad, con un sonido aterciopelado que era muy admirado entonces; no era un gran declamador, aunque se fue perfeccionando sin llegar en esta cualidad a las otras grandes voces de la zarzuela como Salas, Obregón, Dalmau o Bergés". (2ª FOTO de la derecha más arriba)

REPERTORIO:

1852: Jugar con fuego - Barbieri
1853: El dominó azul - Gaztambide
1855: Los diamantes de la corona - Barbieri
1855: Mis dos mujeres - Barbieri
1855: La dama del rey - Arrieta
1855: El sargento Federico - Barbieri
1856: El postillón de La Rioja - Oudrid
1856: Cuando ahorcaron a Quevedo - Fernández Caballero
1857: La corte de Mónaco - Saldoni
1857: Los magyares - Gaztambide
1858: El planeta Venus - Arrieta
1858: Amar sin conocer - Gaztambide y Barbieri
1858: Un pleito - Gaztambide
1858: La sirena - Antonio Rovira
1860: El diablo las carga, Gil Blas - José Manzocchi
1861: Una vieja - Gaztambide
1861: Anarquía conyugal - Gaztambide
1861: Un tesoro escondido - Barbieri
1862: El agente de matrimonios - Arrieta
1863: Galán de Noche - García Gutiérrez
1863: La tabernera de Londres - García Gutiérrez
1863: Si yo fuera rey - José Inzenga
1863: Un trono y un desengaño - Arrieta

  • HERNANDO DE BARRIOVERO

Nació en Entrena en 1520 en el seno de una familia noble. Con la ayuda, muy probablemente, de Doña Ana Ramírez de Arellano, IV Señora de los Cameros y Condesa de Aguilar, en cuyo señorío estaba incluido Entrena, abrazó la carrera eclesiástica doctorándose en Teología por la Universidad Complutense de Alcalá de Henares, de la que fue rector durante el curso 1547-1548. Allí fue discípulo y gran amigo de Melchor Cano. Tiempo después obtuvo el cargo de Canónigo Magistral de la Catedral de Toledo, ciudad donde parece haber transcurrido buena parte de su vida; igualmente fue rector del Hospital toledano de la Santa Cruz. En 1555 es nombrado Obispo de Nicaragua, territorio perteneciente al Virreinato de Méjico, para suceder a fray Antonio de Valdivielso, pero por razones que desconocemos, se alargó continuamente su marcha al destino y nunca llegó a pasar a Centroamérica. Uno de los motivos principales de esa demora  parece haber sido su participación como miembro consultor del Tribunal de la Inquisición en una época tan conflictiva como la de mediados del s. XVI; así, intervino de forma directa en el proceso contra Bartolomé Carranza, arzobispo de Toledo, acusado de luterano; Hernando de Barriovero (así firmaba) participa como censor de sus escritos junto a otros eclesiásticos de prestigio en 1558: aparece nombrado como “Catedrático de Toledo” y, si inicialmente habla en favor de Carranza, en otro tiempo amigo suyo, al final presenta testimonios desfavorables. Muere en 1577 en la ciudad de Toledo.

  • ESTEBAN RODRÍGUEZ VELILLA

Médico de los Reales Ejércitos, natural de Entrena, del obispado de Calahorra. Vivió en Madrid, en la Cava Baja (Posada de la Soledad). Murió durante el Alzamiento contra los franceses del Dos de Mayo en Madrid. Había llegado de Chinchón, donde residía, el día anterior. Desde el primer instante del tumulto, se arrojó a la calle a batirse y junto a la Plaza Mayor recibió tres heridas, una profunda de sable en la cabeza, otra en el cuello y otra de bala en un muslo. Desangrado y casi exánime fue retirado a su casa; pero habiendo penetrado en ella algunos soldados franceses, volvieron a maltratarle hasta dejarle muerto. Su mujer Rosa Ubago, testigo de aquella brutal y luctuosa escena, no abandonó un instante a su marido, y muerto éste diez días después, se retiró a Galicia al calor de su familia, y aunque joven, no quiso volver a casarse, "en respeto a la memoria del que murió como un héroe". (Partida Parroquial de San Pedro, Fol. 275 Vto. - Archivo Municipal de Madrid, 2-327-16. Lista de víctimas, 1817).

  • DIEGO FERNÁNDEZ

Al que se le ha dedicado una de las nuevas calles en el ensanche de nuestro pueblo, fue tesorero de Dª Blanca de Navarra, canónigo de Calahorra por los años de 1430. Se preocupó de financiar con sus bienes la reconstrucción del convento de San Agustín en Haro (hoy convertido en lujoso hotel) y el de los Jerónimos, Santa María de la Estrella, en San Asensio, en cuyo cementerio está enterrado como puede contemplarse actualmente en su panteón de piedra con estatua yacente labrada.

  • SOR ISABEL DE LOS ÁNGELES

Religiosa Clarisa fallecida en 1972 y de reconocida santidad.

EDUARDO BARRIOBERO Y HERRÁN